Nadie, ni siquiera la lluvia

¡Desplegada sobre el ancho horizonte como el arco iris!

“El error está, tal vez, en el hecho de que yo exijo demasiado de mí. Debiera partir de mi carencia de voluntad y de mi odio al trabajo y al estudio. Me gusta soñar, y a veces leer, y a veces escribir. He aquí todo. (Me sube la angustia.) Ahora bien: yo me hice un arquetipo de mí misma, intento alcanzarlo y no puedo, lo que es señal de su inautenticidad. Necesitaría una temporada de descanso, es decir, no hacer nada por obligación ni por causas o intereses externos. Esto que digo es muy serio. De otra manera, tal vez enloquezca. Pero no me importa: no sé tomarme en serio.”

—   Alejandra Pizarnik

“Lo que sucede es esto: un estado infantil de frustración continua, un anhelar algo y sentirme culpable del anhelo, un deseo de amor pero también una oscura complacencia de no ser amada. Como si mi soledad amorosa fuera la justificación de una tesis que yo sostuviera, tesis respecto de la imposibilidad de la dicha, o de cualquier otra cosa. Masoquismo.”

—   Alejandra Pizarnik

“Trabaja y ama. Ahora no me necesita. Me buscará cuando esté angustiada y acorralada. Yo sirvo para testimoniar que la vida es cosa miserable. De allí que todos los expulsados, y todos los desolados, y todos los procesados me llamen. Hasta que salen de su estado angustioso, y se rebelan contra mí y contra todo lo que represento.”

—   Alejandra Pizarnik

“Ahora sé, ahora conozco la soledad de mi infancia. Como si hubiera nacido del aire, como si hubiera quedado huérfana el día de mi nacimiento. Por eso mis padres me son extraños. Y todavía exijen de mí. Ellos, que nada han sido para mí.”

—   Alejandra Pizarnik
hachedesilencio:

Roberto Genta

hachedesilencio:

Roberto Genta

(vía locoherni)

“Le entraron dudas. Quizá ella no tenía nada de que arrepentirse. Tal vez él no tenía nada de qué perdonarla.”

—   Juan Rulfo - Pedro Páramo

(vía prozac-de-vainilla)

“Tu mereces lo mejor de lo mejor porque tu eres una de esas pocas personas que, en este mísero mundo, siguen siendo honestas consigo mismas y esa es la única cosa que realmente cuenta.”

—   Frida Kalho

(Fuente: stefany, vía la-muerte-enamorada)

Es sólo a causa de su estupidez que son capaces de ser tan seguros de sí mismos

—   Franz Kafka, El proceso. 

(Fuente: hiperboreo, vía lamanoquetiembla)

“Tristeza y candor. Deseos de llorar como un niño recién nacido. Inmensa ternura por mí. Ganas de hacerme pequeña, sentarme en mi mano y cubrirme de besos.”

—   De los diarios de Alejandra Pizarnik (20 de noviembre de 1957)

“No quiero ser talentosa, ni inteligente ni estudiosa. ¡Quiero ser un genio! ¡Pero no lo soy! Entonces ¿Qué? Nada. Alejandra ¡Nada! Sigue juiciosa y reprimida como hasta ahora. Sigue diciendo que tu vida no vale nada y temiendo fumar en la calle. Sigue berreando contra la humanidad mientras te asusta esta pobre silla. Sigue entreteniendo una calavera negra cuando tu rostro enfrenta al espejo mientras el corazón late pensando en el dibujo correcto de tus labios. ¡Sigamos caminando, Alejandra, sigamos caminando! Caminaremos hasta la odiada y temida Muerte en la que cesará la odiada y temida Vida.”

—   De los diarios de Alejandra Pizarnik (5 de agosto de 1955)

“Tomo conscicencia de algunos aspectos de mi ser: no me gustan las diversiones. O quizás no me gusta lo que el común de la gente llama diversión. Soy un ser triste vestido por error de euforia. Soy un ser amargado que goza ante cualquier nimiedad que haga olvidar la amargura. A no ser por mi disfraz (que espero quemar pronto), tengo todo lo estrictamente necesario para desagradar a la mayoría de los hombres y mujeres.”

—   De los diarios de Alejandra Pizarnik (20 de julio de 1955)

“Reír. Reír fuerte. ¡Qué gracioso! Pensaba escribir… ¡Espejismos! Escribo terriblemente mal. Estoy deshonrada. Sucia. No tengo dinero ni amigos ni amor. Deseos. Sólo deseos. Pérdida. Mi vida es un eterno perder rociado de angustias y melancolías baratas. Nada queda. Hay una sensación de aridez vergonzosa. Así va la vida, Alejandra. Tengo infinitos deseos de suicidarme. Sonrío. ¡Mentira! Más que morir, quiero irme. Irme a las infinitas inexistencias.”

—   De los diarios de Alejandra Pizarnik (23 de julio de 1955)

“¡Morir! ¡Claro que no quiero morir! Pero, debo hacerlo. Siento que ya está todo perdido. Lo siento claramente. Me lo dice la fría noche que nace desde mi ventana enviando mil ojos que claman por mi vida. Ya nada me sostiene. Pienso en usted, y algo, desde muy hondo, rompe a llorar. ¿Debo pensar que por usted es necesario vivir? Mi razón así lo afirma. Pero, la orden imperativa de éste momento es un terrible grito que sólo dice ¡Sangre!”

—   De los diarios de Alejandra Pizarnik (24 de septiembre de 1954)

“En verdad no sabía qué preferir: si lo real o lo irreal. En cualquiera de ambos, se hallaba triste.”

—   De los diarios de Alejandra Pizarnik (24 de septiembre de 1954)

“Era una especie de enfermedad triste, de tristeza enferma, en la que llega un momento en que ya no puedes sentirte peor. Creo que sabes lo que quiero decir. Creo que todo el mundo siente eso de vez en cuando. Pero yo lo he sentido muy a menudo, demasiado a menudo.”

—   Charles Bukowski

(Fuente: icosmicwoman, vía lophoph0ra)